jueves, 24 de junio de 2010

Obispado de San Justo sobre reforma del régimen matrimonial

San Justo, 23 de Junio de 2010

Al Señor Vicepresidente de la República

y Presidente de la Cámara de Senadores de la Nación

Ing. Julio César Cleto Cobos

Estimado Señor:

Reciba mis más cordiales saludos y deseos de Paz y Bien en Jesucristo, Señor de la Historia; que le ruego, extienda al resto de los integrantes de la Honorable Cámara de Senadores de la Nación, remitiéndoles copia de la presente; y en especial a los integrantes de la Comisión de Legislación General, presidida por la Dra. Liliana Negre de Alonso.

Las circunstancias nos obligan a escribirle en nuestro doble carácter de ciudadanos y Obispos, Titular y Auxiliar de la Diócesis de San Justo -La Matanza-. El bien común temporal como fin de toda la actividad política y la legislativa lo es en grado sumo, no es ajeno a nuestro ministerio episcopal, cuya finalidad es también el bien común, aunque en un sentido más amplio. Precisamente esta convergencia en el bien común de nuestras tareas, es la que requiere dirigirnos a Ud. y, por su intermedio, a todos los Señores Senadores de la Nación, para que tengan en cuenta estas consideraciones, referidas al proyecto de ley en revisión, por el que se reforma completamente el régimen matrimonial argentino, incluyendo las uniones homosexuales, posibilitándoles además, la adopción de hijos, a los que se les priva de tener un padre y una madre, para que los críen y eduquen.

En este escrito hacemos nuestras, las reflexiones del Documento Final de la 99° Asamblea General de la Conferencia Episcopal Argentina Sobre el bien inalterable del Matrimonio y la Familia”, del 20 de abril del corriente año. Allí nos propusimos dialogar con todos los argentinos de buena voluntad –sean o no creyentes-, en relación a la célula social básica. Dijimos que “la claridad del diálogo exige un discernimiento en orden a reconocer la verdad, sobre la cual los pastores no podemos callar. Eso no supone menosprecio ni discriminación”.

En el marco de ese diálogo sereno, recordamos que “el matrimonio es la forma de vida en la que se realiza una comunión singular de personas, y ella otorga sentido plenamente humano al ejercicio de la función sexual. A la naturaleza misma del matrimonio pertenecen las cualidades mencionadas de distinción, complementariedad y reciprocidad de los sexos, y la riqueza admirable de su fecundidad. El matrimonio es un don de la creación. No hay una realidad análoga que se le pueda igualar. No es una unión cualquiera entre personas; tiene características propias e irrenunciables, que hacen del matrimonio la base de la familia y de la sociedad. Así fue reconocido en las grandes culturas del mundo. Así lo reconocen los tratados internacionales asumidos en nuestra Constitución Nacional (cf. Art. 75, inc. 22). Así lo ha entendido siempre nuestro pueblo”.

Con relación a este proyecto de ley, nos vemos en la obligación de recordar a los señores Senadores, que la unión estable de un varón y una mujer abierta a la vida –desde siempre conocida como matrimonio, que deriva del latín matri munus, o sea “el oficio de la madre”-, es algo completamente diferente a las convivencias homosexuales. Allí no hay madre posible, ni nadie que realice sus tareas, tampoco hay marido ni mujer, no hay esposos, no hay hijos, no hay hermanos… En síntesis, no hay nada que tenga que ver con el matrimonio.

En el n° 3 del Documento Episcopal citado, decíamos que “Corresponde a la autoridad pública tutelar el matrimonio entre el varón y la mujer con la protección de las leyes, para asegurar y favorecer su función irreemplazable y su contribución al bien común de la sociedad. Si se otorgase un reconocimiento legal a la unión entre personas del mismo sexo, o se las pusiera en un plano jurídico análogo al del matrimonio y la familia, el Estado actuaría erróneamente y entraría en contradicción con sus propios deberes, al alterar los principios de la ley natural y del ordenamiento público de la sociedad argentina”.

No se nos escapa que los partidarios de este proyecto de ley han acudido con patetismo a los sentimientos –a falta de razones valederas-. Se adujo que no podrían coartarse los afectos de dichas “minorías sexuales”. En realidad, todos los afectos quedan al margen del derecho y de las leyes. Si los afectos tuvieran alguna relevancia jurídica, debería haber un registro público de amigos, ya que se trata del afecto más universal y abarcativo en la vida de toda persona humana; en materia matrimonial un requisito ineludible para su validez sería el amor al momento de contraer el vínculo; finalmente, los padres estarían obligados jurídicamente a amar a sus hijos. Sin embargo, nunca en ninguna legislación de ningún país del mundo ello es así. Los registros de amigos no existen. Y los padres están obligados a criar y educar a sus hijos, pero no hay autoridad estatal que pueda obligarlos a amar a sus vástagos. La razón ya fue apuntada: los afectos son materia extrajurídica. Por tanto, el afecto que puedan guardarse entre sí los convivientes homosexuales, no les da derecho a ninguna regulación legal. Lo contrario implicaría una injusticia intolerable, ya que los únicos afectos protegidos por la ley serían los de los ciudadanos homosexuales; y esto frente a amores mucho más generosos, intensos y creativos como los de los esposos, padres, hijos y hermanos. Estaríamos frente a una mayúscula discriminación injusta. Tan irracional como intolerable.

Decíamos también en nuestro documento que “Desde su concepción, los niños tienen derecho inalienable a desarrollarse en el seno de sus madres, a nacer y crecer en el ámbito natural del matrimonio. En la vida familiar y en la relación con su padre y su madre, los niños descubren su propia identidad y alcanzan la autonomía personal” (n° 4).

El proyecto de ley en revisión hace exactamente lo contrario: entrega hijos en adopción a quienes voluntariamente optaron vitalmente por negarse a ser padre o madre. Va de suyo que la adopción siempre ha sido darle un padre y una madre a un niño abandonado. Aquí se propone lo contrario: entregar un hijo abandonado a quienes no quieren ni pueden ser mamá ni papá. ¡Cuánto cuidado debemos tener con lo niños!

Los obispos de la Argentina también sostuvimos en el Documento citado, que “las situaciones jurídicas de interés recíproco entre personas del mismo sexo pueden ser suficientemente tuteladas por el derecho común. Por consiguiente, sería una discriminación injusta contra el matrimonio y la familia otorgar al hecho privado de la unión entre personas del mismo sexo un estatuto de derecho público” (n° 5).

Esto es por demás evidente: las reglas del condominio y de las sociedades son suficientes para la adquisición, administración y disposición de sus bienes. En materia de previsión social, cada persona debe aportar a la Caja de Jubilaciones y Obra Social, que le corresponda según su situación laboral.

En síntesis la pseudo argumentación vertida en favor del proyecto de ley en revisión, no resiste el más benévolo test de racionalidad.

Finalmente, debemos recordar a los Señores Senadores, que los tratados de derechos humanos con jerarquía constitucional, otorgan dichos derechos fundamentales a todas las personas humanas. Con una única excepción: el derecho a contraer matrimonio sólo es reconocido –porque se trata de una realidad natural anterior al Estado y las leyes-, al varón y a la mujer para casarse entre sí, como expresamente lo establecen el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su art. 23, inc. 2, y Convención Americana sobre Derechos Humanos, art. 17, inc. 1, entre otros textos. El proyecto de ley en revisión es, pues, inconstitucional, por lo cual debería ser rechazado y archivado.

Señor Presidente y distinguidos Señores Senadores, reciban Uds. junto a un respetuoso saludo, nuestra bendición y oración por tan importante tarea legislativa, todo ello en Cristo Jesús, que es la Vida y la fuente de toda Verdad, Razón y Justicia.

¡DIOS ES AMOR!

+Baldomero Carlos Martini, Obispo de San Justo

+Damián Santiago Bitar, Obispo Auxiliar de San Justo

¡QUEREMOS SER NACIÓN, UNA NACIÓN CUYA IDENTIDAD SEA

LA PASIÓN POR LA VERDAD Y EL COMPROMISO POR EL BIEN COMÚN!

sábado, 15 de mayo de 2010

La Santa Sede, pionera de la diplomacia mundial

Madrid (España), 13 May. 10 (AICA)

Basílica de San Pedro

Basílica de San Pedro

"La Santa Sede fue la primera en la puesta en marcha de una diplomacia". A esta conclusión llegó el doctor Marcus V. Brito de Macedo, en la presentación del libro "La diplomacia pontificia como servicio petrino y su participación en la Organización de las Naciones Unidas", que se realizó en Madrid en presencia del cardenal Renato Raffaele Martino, quien estuvo más de cuarenta años al servicio de la diplomacia vaticana.
Si bien la Santa Sede constituye la diplomacia más antigua del mundo, al mismo tiempo está en continua evolución. "A inicios del siglo XX, la Santa Sede mantenía relación bilateral con 15 naciones. Hoy se relaciona con 178 países", destacó el autor durante la presentación de su obra, fruto de sus trabajos de investigación que dieron lugar a su tesis de doctorado, presentada en junio de 2009 ante un tribunal presidido por el entonces Nuncio en España, monseñor Manuel Monteiro de Castro, hoy Secretario de la Congregación de Obispos.
El libro, editado por Librería Editrice Vaticana, se basa en la tesis doctoral del autor que fue dirigida por el profesor Lozano Bartolozzi de la Universidad de Navarra. Para el joven doctor, la diplomacia pontificia se caracteriza por su misión pastoral y religiosa, "donde aspira a ser escuchada por todos e influir en particular sobre las conciencias", y subrayó "la autoridad moral de la Santa Sede con el estatus de Observador permanente, lo cual no significa que no pueda ser miembro efectivo de la ONU, sino que prefiere tal posición para no confrontarse con las demás naciones y ser la voz de la conciencia a los distintos gobiernos".
Según Marcus Brito, la diplomacia pontificia ha de estar compuesta por "sacerdotes que sean hombres de Iglesia, que encuentren en esta discreta labor el sentido de una entrega a una vida de santidad y esperanza para todos los pueblos". A este propósito, el doctor Brito de Macedo afirma que la Iglesia es “experta en humanidad”.
Marcus Vinicius Brito de Macedo nació en 1981 en Río de Janeiro (Brasil). Después de estudiar Ciencias Políticas en la Universidad Federal de Río de Janeiro, con prácticas de Política Internacional en la Oficina de Comunicación de las Naciones Unidas (Brasil), fue enviado por su obispo a España, en 2004, para cursar los estudios eclesiásticos en la Universidad de Navarra, con una beca del Centro Académico Romano Fundación. Compaginó el quinquenio filosófico-teológico con el doctorado civil.+



jueves, 6 de mayo de 2010

La Patria es un don, la Nación una tarea

Declaración de la 155º Comisión Permanente del la Conferencia Episcopal Argentina

1. La celebración del Bicentenario merece un clima social y espiritual distinto al que estamos viviendo. Urge recrear las condiciones políticas e institucionales que nos permitan superar el estado de confrontación permanente que profundiza nuestros males. La situación actual requiere una actitud de grandeza de parte de todos los argentinos, en particular de sus dirigentes. También nosotros, como pastores, nos sentimos interpelados por esta situación y no nos excluimos del examen de conciencia que se debe hacer.
2. La que sufre es la Nación toda; no es momento para victimizarnos ni para procurar ventajas sectoriales. “Aunque a veces lo perdamos de vista, la calidad de vida de las personas está fuertemente vinculada a la salud de las instituciones de la Constitución cuyo deficiente funcionamiento produce un alto costo social". La calidad institucional es el camino más seguro para lograr la inclusión de todos en la comunidad nacional. Por eso, es necesario que los poderes del Estado, de acuerdo a su naturaleza, actúen respetando su legítima autonomía y complementándose en el servicio al bien común.
3. Si toda la Nación sufre, más duramente sufren los pobres. Este es un reclamo del cual nos volvemos a hacer eco, porque se trata de una deuda que sigue vigente, y que se lee “en los rostros de miles de hermanos que no llegan a vivir conforme a su dignidad de hijos de Dios”. Por ello, es el momento de privilegiar la sanción de leyes que respondan a las necesidades reales de nuestro pueblo, y no de detenerse en opciones fijadas por intereses que no tienen en cuenta la naturaleza de la persona humana, de la familia y de la sociedad.
4. La Patria es un don que hemos recibido, la Nación una tarea que nos convoca y compromete nuestro esfuerzo. Asumir esta misión con espíritu fraterno y solidario es el mejor modo de celebrar el Bicentenario de nuestra Patria.
5. Los cristianos invitamos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a unirse a nosotros en la oración para invocar al Señor, que es la fuerza de su pueblo, y a pedirle por nuestra querida Patria argentina: “Salva a tu pueblo y bendice a tu herencia; apaciéntalos y sé su guía para siempre” Una vez más ponemos estos deseos y esperanzas en las manos de Nuestra Madre de Luján.
155º Comisión Permanente
Buenos Aires, 10 de marzo de 2010

jueves, 22 de abril de 2010

Nazis también usaron pedofilia en campaña contra la Iglesia Católica

MADRID, 22 Abr. 10 / 01:51 am (ACI)


El diario español La Razón publica un reportaje en el que explica que el intento de descalificar a la Iglesia Católica a escala internacional a través de acusaciones de inmoralidad y pedofilia a los sacerdotes es un viejo recurso nazi, que fue utilizado por Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Hitler.
"Así lo demuestran los documentos que el jefe de contraespionaje militar alemán, Whilelm Canaris, hizo llegar al Papa Pío XII, antes de ser colgado por intentar asesinar a Hitler en 1944", explica La Razón.
Tras la publicación en 1937 de la encíclica Mit brennender Sorge (en alemán, ‘Con ardiente inquietud’, dirigida a los obispos de Alemania alemanes) de Pío XI, que condenaba abiertamente la ideología nazi, el ministro de Propaganda nazi, Joseph Goebbels, "lanzó una única réplica pública y comenzó a trabajar en la sombra"

"A finales de ese mismo mes, el Ministerio de Propaganda lanza la campaña contra los abusos sexuales de sacerdotes, que llevó al arresto de más de 300 curas y religiosos en 1937, de los cuales finalmente fueron condenados 21 –algunos bajo falsa acusación– y enviados a campos de exterminio", explica el diario español.
Antes de la encíclica, se dieron en Alemania algunos casos de abusos a menores. Los casos –pocos, aunque reales– habían determinado una firme reacción en el Episcopado alemán y con las severas medidas tomadas en su día, los obispos habían respondido al problema. Pese a ello, la campaña de desprestigio se puso en marcha.
Massimo Introvigne, sociólogo italiano, explica en el diario italiano Avvenire que en 1937 el jefe del servicio de contraespionaje militar alemán, almirante Wilhelm Canaris, encargó al abogado católico Josef Müller llevar a Roma una serie de documentos secretos sobre el asunto, porque desaprobaba las maniobras de Goebbels contra la Iglesia. Müller llevó los documentos secretos al Papa Pío XII.
La Razón señala que "con la aprobación de la Secretaría de Estado, las investigaciones sobre el complot nazi contra la Iglesia fueron confiados al jesuita alemán Walter Mariaux, por aquel entonces misionero en Argentina".
En 1940, Mariaux publicó en Londres y en Buenos Aires, con el seudónimo Testis Fidelis, dos volúmenes sobre la persecución anticatólica en el Tercer Reich: más de 700 páginas que prueban que fue la encíclica de Pío XI la que determinó la campaña.
El diario español explica que el P. Mariaux "lo prueba publicando unas instrucciones detalladísimas enviadas por Goebbels a la Gestapo unos días después de la publicación de la encíclica Mit brennender Sorge en las que ordena encontrar testimonios que acusen a un determinado número de sacerdotes, amenazándolos con arresto inmediato si no colaboran".
Lo que más llama la atención, resalta La Razón, es "la invitación a los periodistas a reabrir los casos del 37 y también episodios más antiguos, reproponiéndolos a la opinión pública para que ocupen las portadas de los periódicos",
algo similar a lo que han hecho el New York Times y Associated Press

jueves, 25 de marzo de 2010

Santa Sede/ONU: defender y promover la verdadera dignidad y los derechos de la mujer

Martes, 9 mar 2010 (RV).-

Mañana, en la sede de las Naciones Unidas de Nueva York la Misión de Observación Permanente de la Santa Sede y la Fundación Path to Peace promoverán el encuentro sobre la globalización, para interrogarse acerca de si nos hace más cercanos, si capta la igualdad entre los hombres y las mujeres y si también puede establecer la hermandad, a la luz de la encíclica Caritas in veritate. Este encuentro se celebrará en concomitancia con la reunión de la Comisión sobre la condición de las mujeres y lo inaugurará el arzobispo Celestino Migliore, observador permanente.

Seguirá una mesa redonda en la que intervendrán, entre otros, el profesor Joseph Stiglitz, docente de la Columbia University, la profesora Karen Boroff, de la Seton Hall University con la moderación de Eugene McCarthy, ex funcionario del Banco Mundial. Las relaciones se centrarán en algunos pasajes de la Encíclica, en particular, sobre “la necesidad de conjugar economía y ética, una ética basada en la persona, y en potenciar las empresas para lograr la humanización del mercado y de la sociedad, también en los países excluidos o marginados de los circuitos de la economía global”. De la misma manera, se destacará la importancia de iniciar en los países en vías de desarrollo proyectos de subsidiariedad que tiendan a potenciar sus derechos.

Mary Anne Dantuano, miembro de la delegación de la Santa Sede ante la ONU, resaltó ayer la necesidad de defender y promover la verdadera dignidad y los derechos de la mujer. En su intervención también explicó que la manipulación ideológica del término "género" está retrasando "el verdadero avance de la mujer". En su discurso en representación del observador permanente, Mons. Celestino Migliore, en la 54° sesión de la Comisión sobre el Status de la Mujer, Dantuano se refirió a una serie de desafíos que enfrentan las mujeres actualmente como la realidad del infanticidio femenino en algunos países del mundo, la discriminación de las mujeres en materia de salud y educación, al incremento alarmante de las cifras de infección de sida en mujeres de todo el mundo y el tráfico de jóvenes, entre otros.

La representante de la Santa Sede también denunció que las interpretaciones comunes del término "género" eliminan la complementariedad entre hombres y mujeres, a la vez que vinculan el logro de los derechos económicos, sociales y políticos a la salud reproductiva y a la violencia contra la vida humana no nacida, es decir, al aborto inducido. "El logro de la equidad entre mujeres y varones en la educación, el empleo, la protección jurídica y los derechos sociales y políticos es considerado en el contexto de la equidad de género. Aún hoy –explicó- la evidencia sigue mostrando que la interpretación de este concepto, tal como ha sido insinuada en las Conferencia de El Cairo y de Beijing y, consecuentemente desarrollada en distintos círculos internacionales, se encuentra cada vez más manipulada ideológicamente, por lo que en la actualidad, retrasa el verdadero avance de la mujer".

Secreto de apostolado universitario es amistad sincera, dice Cardenal Rouco

MADRID, 22 Mar. 10 / 06:39 pm (ACI)

El Arzobispo de Madrid (España), Cardenal Antonio María Rouco Varela, señaló a los jóvenes universitarios de la capital que el secreto del apostolado universitario es ofrecer una "amistad desinteresada, lo que implica un interés por todo lo que les pasa. Ahí es donde se engancha, hay que empezar a hablar de Dios de una manera sencilla, natural y sincera".

Según señala la Oficina de Prensa de la Jornada Mundial de la Juventud 2011 (JMJ), el Purpurado hizo esta afirmación en un encuentro con universitarios reunidos en la Catedral de la Almudena (Madrid) con ocasión de la peregrinación de la Cruz y el Icono de la JMJ por las distintas universidades de la capital española.

"Los jóvenes deben ser amigos de sus amigos, al margen de si están más o menos distanciados de Dios: Los verdaderos amigos están disponibles, sobre todo, en los momentos de dificultad. Hay que hablarles del amor como una experiencia verdadera, algo que se ha vivido y que se ofrece a los demás", dijo el Cardenal.
Asimismo, el Cardenal Rouco señaló a los jóvenes que es necesario "trabajar en un buen discurso intelectual. La formación en los universitarios católicos es un aspecto fundamental debido a que el trabajo de la universidad es eminentemente intelectual y hay que acercarse a los jóvenes de la misma manera, con un discurso racional".

Finalmente, tras advertir que la fe "es un don que hemos de pedir a Dios, pero siempre viene acompañado de un hambre que busca la verdad con el esfuerzo de la inteligencia", el Purpurado invitó a los jóvenes a presentar la Iglesia siendo "objetivos y rigurosos con los hechos, para romper las medias verdades y las falsedades" que la rodean.

La Cruz y el Icono de la JMJ comenzaron su recorrido por las universidades de Madrid el pasado 15 de marzo. Villanueva, Francisco de Vitoria y Comillas serán las próximas etapas de este recorrido universitario, que concluirá este jueves 25 de marzo