viernes, 20 de noviembre de 2009

El Papa y los medios de comunicación


En el Mensaje con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de este año, al subrayar la importancia que tienen las nuevas tecnologías, he alentado a los responsables de los procesos comunicativos a todos los niveles, a promover una cultura del respeto por la dignidad y el valor de la persona, un diálogo arraigado en la búsqueda sincera de la verdad, de la amistad que no es fin en sí misma, sino capaz de desarrollar los dones de cada uno para ponerles al servicio de la comunidad humana. De este modo, la Iglesia ejerce lo que podríamos definir una "diaconía de la cultura" en el actual "continente digital", recorriendo sus caminos para anunciar el Evangelio, única Palabra que puede salvar al hombre. Al Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales le corresponde profundizar en cada elemento de la nueva cultura de los medios, comenzando por sus aspectos éticos, y ejercer un servicio de orientación y guía para ayudar a las Iglesias particulares a comprender la importancia de la comunicación, que representa hoy por hoy un punto firme e irrenunciable de todo plan pastoral. Las características de los nuevos medios hacen posible precisamente, incluso a amplia escala y en dimensión global, una acción de consulta, de intercambio, de coordinación, que además de incrementar una eficaz difusión del mensaje evangélico, evita en ocasiones una inútil pérdida de energías y recursos. Ahora bien, en el caso de los creyentes, la necesaria valoración de las nuevas tecnologías mediáticas debe ser apoyada siempre por una constante visión de fe, sabiendo que, más allá de los medios que se utilizan, la eficacia del anuncio del Evangelio depende en primer lugar de la acción del Espíritu Santo, que guía a la Iglesia y el camino de la humanidad.
(Discurso a los participantes en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales. Ciudad del Vaticano, 29-10-2009)
Tomado de http://lavozdepedro.blogspot.com/2009/10/medios-de-comunicacion-promover-una.html

viernes, 13 de noviembre de 2009

sábado, 31 de octubre de 2009

La relación entre Iglesia y Estado

Extraído de www.teologoresponde.com.ar

"Es deber indeclinable de la Iglesia iluminar las realidades temporales con la luz del Evangelio y abogar para que sus hijos (es decir, todos y cada uno de los bautizados) tenga la oportunidad de conocer cuál es la opinión de la misma sobre determinadas materias. Asimismo es deber de la Iglesia ayudar a que los católicos tengan la posibilidad de vivir en una sociedad donde esos valores sean respetados y favorecidos recurriendo a los medios lícitos a los que cualquier ciudadano puede apelar y abogando para que esos valores sean tenidos en consideración por las leyes estatales. No parecería justo negarle a la Iglesia la posibilidad de expresarse libremente cuando todas las otras confesiones e instituciones –aún las civiles- que componen la sociedad lo pueden hacer.

Por supuesto que nada de esto quita ni busca quitar la libertad que en definitiva tiene cada persona a la hora de decidir, sino sólo ilustrar y guiar hacia lo que se ve que es un bien a ser respetado por todos.

Recemos ambos para que en la sociedad humana podamos encontrarnos cada día más con un ambiente que nos permita vivir más como seres humanos e hijos de un mismo Padre."

P. Miguel Ángel Fuentes, I.V.E.

jueves, 22 de octubre de 2009

miércoles, 21 de octubre de 2009

Felicidad

11 de octubre de 2009
http://padreguillermomarco.wordpress.com/
En septiembre partí con 20 jóvenes de mi parroquia a misionar en el Chaco. La gente nos esperaba con gran expectativa, Es difícil transmitir lo que se vive allí, si tuviera que titular esta nota debería ponerle. “como se puede ser feliz con casi nada” o por la negativa “Como se puede tener y no valorarlo” la primera frase vale para los de allá, la segunda para nosotros. Las risas, las miradas transparentes, la amabilidad en las costumbres, nacen casi espontáneamente de esta gente de campo, que da sin esperar recibir. Uno podría pensar que esta felicidad brota de lo que tienen, pero no es así. En primer lugar no tienen agua, la que usan la sacan de sus pozos o aljibes y hacía siete mese que no llovía. Sin lluvia no se siembra, por lo tanto no hay trabajo y la comida escasea. En salud no están mejor, nuestra médica detectó varios casos de desnutrición. En la salita de primeros auxilios, hacía tres meses que no tenían enfermera, la escuela es multigrado, hay chicos que en cuarto grado que leen y escriben con dificultad. Cuando llegué a Buenos Aires era lunes, la ciudad despertaba a su caos habitual, me crucé con gente bien vestida que caminaba como autómata con la cara larga. Otros se insultaban en el tráfico, el ruido y la agitación urbana me suscitaron la pregunta: ¿Por qué vivimos tan mal, teniendo tanto, y ellos son felices con tan poco?

La experiencia se repitió pocas semanas después, en la peregrinación a Luján, que no deja de sorprenderme año a año. Según datos de la policía 1.300.000 personas (300.000) más que el año pasado caminaron a Luján. ¿Cómo se junta tanta gente? No marchan porque los trajeron pagados, tampoco porque gastamos millones en publicidad en los medios. Tampoco porque es una maratón. Si así fuera la gente llegaría a la plaza de Lujan y se volvería a su casa. Pero no, la gente entra a rezarle a la Virgen. Allí en el enorme templo desprovisto de bancos, una marea humana entra a confiarle a esa madre pequeñita, sus agradecimientos y peticiones, Ella es quien los atrae cada año. 100 personas cortan una calle y son noticia. 1300.000 jóvenes caminan 70 km a Lujan y solo serán noticia si el Cardenal Bergoglio en la misa critica al gobierno. Como este año no lo hizo y además se murió la Negra Sosa, sencillamente fuimos invisibles. Entonces me percate de que lo que nos hace felices a muchos, no necesariamente es noticia.

Durante la semana que pasó estuve de retiro espiritual en un convento de monjas Benedictinas de clausura. Son mujeres que han renunciado a su libertad, para ser libres interiormente de las cosas del mundo. Todas visten igual, cantan con una sola voz armónicamente. Renunciaron a pintarse como una puerta, para estar más visibles o hermosas, si embargo hay que ver sus rostros, sus miradas para entenderlo todo, se las ve felices…Tres fenómenos distintos: pobres sin nada material, llenos de Dios; jóvenes que expresan su alegría a través del sacrificio y la alegría de llegar juntos a los pies de la Virgen. Mujeres que hicieron de la oración una forma de vida. En las tres experiencias volví a confirmar por donde pasa la búsqueda de la felicidad y recordé aquella frase de San Agustín: “Nos hiciste Señor para Ti, y nuestro corazón estará inquieto hasta que no te encuentre a Ti”.

Pbro. Guillermo Marcó

lunes, 19 de octubre de 2009

Medios de comunicación del mundo desarrollado, autores de la visión negativa de África

Lunes 19 oct (RV).-

“África en los medios de comunicación de masas: los nuevos paradigmas de la información” fue el tema del encuentro, organizado por el Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales y Radio Vaticano, que se realizó en la sala Marconi de nuestra emisora, en el marco del Sínodo de Obispos para África, donde el tema de la comunicación ha sido una insistente preocupación de los padres sinodales.
Ante la presencia de cuatro obispos de República Democrática de Congo, Guinea Bissau, Benín y Uganda, el padre Federico Lombardi, director de Radio Vaticano y de la Oficina de Prensa de la Santa Sede puso de relieve la poca información, en especial, positiva que aparece en los medios de comunicación de los países en desarrollo, y al mismo tiempo, las dificultades para ofrecer información de primera mano, es decir, directamente de la fuente, sin que ello -como a veces sucede- represente un peligro para la persona o el medio.
Cada uno de los padres sinodales, en su mayoría, directores o responsables de las comunicaciones en sus países, coincidieron en la necesidad de usar los medios de comunicación como vehículos de la verdad, es decir, de informaciones correctas y justas sobre las causas, circunstancias y consecuencias de lo que acontece en sus regiones y países. En este sentido, ofrecieron ejemplos concretos de cómo los medios, en especial, las emisoras de radio han podido ser medios también de reconciliación y de paz ofreciendo informaciones claras y compensadas en situaciones de conflicto.
Precisamente sobre los medios de comunicación de la Iglesia, en África, nuestra enviada especial, Alina Tufani Díaz ha conversado con Monseñor Giuseppe Franzelli, obispo de Lira, en Uganda.
Sobre la imagen negativa que se da de África en los medios occidentales, ya sea por las guerras, la pobreza, la droga, el sida, y que conduce a una especie “afro pesimismo”, como lo definió el obispo de Bissau, monseñor Franzelli considera que toca a los africanos mostrar lo mejor de sí mismos.
Monseñor Franzelli está participando en la II Asamblea del Sínodo de Obispos para África. En este sentido le preguntamos si en efecto ha sido reflejada en su complejidad y amplitud la situación del continente.
Por último, el obispo de Lira, en Uganda, nos comenta cuál es su mayor desafío, su prioridad como pastor una vez que regrese a su diócesis.

http://www.radiovaticana.org/spa/Articolo.asp?c=327357

jueves, 15 de octubre de 2009

Aumento de población mundial no genera más hambre, dice Director de la FAO

ROMA, 13 Oct. 09 / 08:35 pm (ACI)


En su intervención en el Sínodo de los Obispos de África que se realiza en el Vaticano, el Director de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Jacques Diouf, desmintió el mito que plantean algunos sobre la directa dependencia del aumento del hambre en el mundo con el aumento de la población.

Así lo refirió el Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, Mons. Renato Volante, en entrevista concedida a L'Osservatore Romano ante la próxima vista del papa Benedicto XVI a la sede de este organismo, explicando que Diouf hizo esta explicación respondiendo a una de las preguntas de los padres sinodales.

El Nuncio explicó que este mito es "ciertamente un falso problema".

Ya en 1996, dijo Mons. Volante, Juan Pablo II lo señaló claramente: "Sería ilusorio creer que una estabilización arbitraria de la población mundial pueda directamente resolver el problema del hambre".

Entonces, continuó el Prelado vaticano, "el señor Diouf, de modo claro y sintético, ha repetido el mismo concepto: no es el número de la población la que crea el hambre en el mundo".

Lo que genera el hambre, explicó el Nuncio, "es la falta de agua, las diferencias entre un mundo opulento, que bota el alimento, y un mundo pobre, que no tiene alimento; es el escándalo de la destrucción de la comida en los países ricos que no pueden ser donados a países que sufren hambre por motivos jurídicos".

Estos, concluyó Mons. Volante, "son los elementos que crean el hambre en el mundo y no la población. Y a estos elementos debe atribuirse, con frecuencia, la falta de solidaridad y el egoísmo de muchos de nosotros".