miércoles, 16 de septiembre de 2009
Metodología para adquirir ciencia.
Esto es por lo tanto mi advertencia y tu instrucción: ordeno que tú seas lento en el hablar y que accedas lentamente al púlpito; ama la pureza de conciencia, no dejes de dedicarte a la oración, elige frecuentemente tu cuarto si quieres ser introducido a la celda de la sabiduría.
Muéstrate amable con todos; nada busques profundamente sobre los hechos de los otros; a nadie te muestres muy familiar, puesto que la excesiva familiaridad engendra el menosprecio y proporciona el pretexto para no estudiar. En cuanto a las palabras y hechos de los demás, de ningún modo te entrometas. Huye principalmente de los discursos. No dejes de imitar las huellas de los santos y de los buenos.
No tengas en cuenta a quien escuchas, sino aquello que de bueno se diga confíalo a la memoria. Haz que entiendas aquello que lees, certificándote sobre lo dudoso; y todo lo que hayas podido entender, procúrate guardarlo en el armario de tu mente, como deseoso te preocupas de llenar tu vaso.
No te propongas cosas más altas: siguiendo las huellas de aquel que sembró y produjo flores y frutos útiles en la viña del Señor, mientas tuvo a la vida de compañera. Si has seguido esto podrás llegar a aquello que aspiras.
Santo Tomás de Aquino
Obispo denuncia "persecución religiosa solapada" en campaña anti-crucifijo
El Obispo de Tarazona, Mons. Demetrio Fernández, salió al paso de quienes promueven el retiro de los crucifijos de los espacios públicos y advirtió que estas campañas ven a Dios como un estorbo, forman parte de la "persecución religiosa solapada" que afecta a España y confunden el concepto de estado laico, porque pretenden hacer de éste un país ateo.
Con ocasión de la fiesta de la Santa Cruz que la Iglesia celebra esta semana, el Obispo difundió una carta pastoral en la que advierte que "cuando se quiere quitar de la plaza pública a Dios, cuando se quiere prescindir de Dios, como si Dios fuera un estorbo, cuando se quiere arrancar del corazón de nuestros niños y jóvenes a Jesucristo, se quita el crucifijo de la escuela, de los hospitales, de todo ámbito de la vida pública".
Asimismo, respondió a "quienes pretenden quitar el crucifijo argumentan con razones de laicidad" y explicó que "esa laicidad, que tiene que suprimir a Dios para afirmarse a sí misma, es una laicidad sin futuro, es una laicidad que no hace bien al hombre. Es una laicidad que tiene que arrasar toda una historia, unas costumbres, una cultura, que es cristiana en sus raíces y en sus expresiones".
"Que el Estado es laico quiere decir que oficialmente no confiesa ninguna religión, pero al mismo tiempo favorece la religión de sus ciudadanos, porque considera la religión como un bien para el hombre, para los ciudadanos a los que sirve. Pero cuando suprime todo signo religioso, adopta una postura directa de ataque a lo religioso, que contradice la sana laicidad", aclaró.
En este sentido, señaló que "un Estado verdaderamente laico respeta las creencias y convicciones de sus ciudadanos, las favorece y las apoya siempre, porque la religión es una dimensión fundamental de la persona. Cuando, por el contrario, ataca las convicciones religiosas de sus ciudadanos (sean los que sean), deja de ser un Estado laico para convertirse en un Estado confesionalmente ateo. Porque sólo a los ateos les molesta Dios y los signos religiosos".
Mons. Fernández consideró que "en España, nos encontramos con una situación de verdadera persecución religiosa solapada, con este y con otros muchos hechos concretos. Es una persecución que recorta la libertad religiosa, particularmente la libertad de los católicos, porque a otras religiones quizá no se atrevan a perseguirlas por lo que pueda pasar. Se está gestando la nueva ley de libertad religiosa. A ver por dónde sale, pero, con estos preámbulos, nos tememos lo peor, sobre todo en el ámbito de la objeción de conciencia".
Tras destacar los elocuentes testimonios "de católicos coherentes, que respetando todas las leyes, plantan cara a esta persecución solapada, y tienen una eficacia insospechada", pidió a los creyentes seguir estos ejemplos.
"Quizá necesitamos que nos pinchen para reaccionar positivamente. Toma un crucifijo en tus manos, cuélgalo en tu pecho, llévalo siempre contigo. La señal del cristiano es la santa Cruz. Teniendo a Jesucristo, lo tienes todo. No te avergüences nunca de ser discípulo suyo. Con su ayuda y su evangelio, y sólo así, podrás mejorarte a ti mismo y podrás construir un mundo mejor", concluyó.
Ni gobiernos ni parlamentos pueden definir a la familia, dice Obispo
El Arzobispo de Burgos, Mons. Francisco Gil Hellín, presidió la Eucaristía por la 20º Jornada Mariana de la Familia en el Santuario de Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad, en la provincia de Huesca, en la que recordó a los participantes que a la familia "Dios la hizo una institución natural", por lo que "no son los gobiernos ni los parlamentos los que tienen que decir qué es la familia".
El evento congregó cerca de 15 mil fieles de España, Francia, Polonia e Italia, quienes expresaron su devoción a la Virgen por medio de flores, frutos, cerámicas, fotografías, vino, productos del mar, camisetas y placas.
En su homilía, el Prelado llamó a las familias a redescubrir cada día "ese tesoro del cual eres depositario. Dios te ha bendecido con esos amores: con tu mujer, con tu marido, con tus hijos".
"Así, la familia será verdaderamente el santuario de la vida, será la garantía de que toda criatura que procede de esa entrega en fidelidad matrimonial, estará resguardada por la cuna más fuerte, que es el amor conyugal y familiar", añadió
Durante la jornada, se dio lectura al mensaje enviado por el Papa Benedicto XVI a los participantes. El Santo Padre los exhortó a dar "un incondicional sí a la vida", y pidió a los esposos "disponibilidad y abnegada entrega, y confianza mutua, fiel y fecunda".
La jornada concluyó con el rezo del Santo Rosario por la explanada, acompañando a la imagen peregrina de la Virgen de Torreciudad, y la Bendición con el Santísimo Sacramento.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Adopción por parte de homosexuales es marcha atrás en Uruguay, advierte Obispo
El Vicepresidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU), Mons. Rodolfo Wirz, lamentó la reciente aprobación por parte del Senado de la ley que permite la adopción de niños por parte dee homosexuales y señaló que esta medida "es una decisión equivocada que va a perjudicar a toda la sociedad pero en especial a nuestros niños" y constituye "una marcha atrás para el desarrollo".
En declaraciones a ACI Prensa, el también Obispo de Maldonado, reiteró el respeto que tiene la Iglesia por las personas homosexuales pero precisó que cuando se trata el tema de la "adopción, es decir, de tutelar la educación de un niño o de una niña en la que está en juego la identidad, la complementación entre lo que es paternidad y maternidad, más allá del ámbito religioso, consideramos (que esta medida) no corresponde, es contraproducente y no favorece a nuestra sociedad".
"Creo que esta aprobación del proyecto de ley es una marcha atrás para el desarrollo de la sociedad. Además, ser el primer país latinoamericano en que se aprueba esta ley a favor de la adopción de los homosexuales no es ningún punto a favor, al contrario es lamentable, triste, porque así no se ayuda a aquellos niños o niñas que necesitan ser adoptados", dijo el Prelado en consonancia a lo expresado en agosto por el Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno, quien explicó las graves consecuencias de esta ley.
"Más allá de la Iglesia, toda la ciudadanía va a ser afectada. En este punto está en juego la educación de la vida humana", agregó.
Defensa de la familia
Ante esta medida, Mons. Wirz también señaló que "en la dimensión humanista es necesario defender la familia, no sólo como célula de la Iglesia sino célula de la sociedad, como la Constitución lo reconoce".
Es necesario, explicó, "defender esa relación estable entre un hombre y una mujer que tienen que ser fecundos física o espiritualmente, a través de la adopción. La familia necesita todo el apoyo legal, todo el aprecio de la sociedad, todo el aporte de la Iglesia en su dimensión espiritual, para que se consolide, para que siga siendo la célula base, porque sino entramos en un tema en que nos empantanamos".
Finalmente el Vicepresidente de la CEU aseguró a ACI Prensa que "sin duda la familia, más que antes, necesita un apoyo una defensa cada vez más explicita y directa. Creo que sobre este tema hay que hablar con claridad porque es algo que nos toca a todos. A la vez hay que hablarlo con cordialidad haciendo ver que es un beneficio la relación estable entre un hombre y una mujer, que forman un matrimonio".
domingo, 9 de agosto de 2009
Unir la verdad y la caridad
Domingo 2 de agosto de 2009 Publicado en edición impresa
Una sociedad globalizada nos hace cada vez más cercanos, pero no cada vez más unidos, según la última encíclica papal
Se trata de la primera carta documento de carácter social que produce el papa Ratzinger. Fue concebida y escrita para conmemorar los cuarenta años de la publicación de Populorum Progressio, la encíclica que Pablo VI dio a conocer en 1967, con el fin de arrojar luz sobre el siempre polémico tema del desarrollo de los pueblos.
Según la nueva encíclica, la caridad -es decir, el amor al prójimo en su manifestación más completa y cotidiana- es la gran vía maestra que nos introduce de lleno en el cuerpo armonioso de la doctrina social de la Iglesia. Nadie duda de que la caridad debe ser defendida y fortalecida de todas las maneras posibles. Pero es indudable también que a la caridad se la potencia e ilumina cuando se la une con la verdad, tarea que el Papa considera ineludible en un mundo como el de hoy, fuertemente inclinado a relativizar los valores o a desentenderse de ellos.
"Sin verdad, la caridad cae en un mero sentimentalismo", se afirma en un pasaje del flamante documento. A esos dos conceptos rectores se suman, en la visión que propone la encíclica, otros dos principios de rigurosa e ineludible vigencia: la justicia y el bien común.
A lo largo de la historia, asegura el texto, los hombres pensaron muchas veces que la creación e instrumentación de ciertas instituciones básicas era suficiente para garantizarle a la humanidad el avance sin desviaciones hacia esa meta fundamental que es el desarrollo de los pueblos. Pero las instituciones no bastan, asegura hoy el Papa, ya que el desarrollo humano integral es, ante todo, fruto de una vocación interior y requiere por lo tanto que los hombres asuman libre y solidariamente determinadas y concretas responsabilidades. Eso es lo que legitima, según el texto papal, la intervención de la Iglesia en la problemática del desarrollo.
Decir que el desarrollo es la respuesta a una "vocación" equivale a reconocer que nace, en lo más profundo, de un humanismo trascendente en el que está reflejada y contenida la esencia misma de la vida. La encíclica se refiere a este tema con palabras verdaderamente iluminadoras: "Una sociedad cada vez más globalizada nos hace cada vez más cercanos, pero no cada vez más unidos. La razón por sí sola es capaz de imponer la igualdad entre los hombres, pero no es suficiente para fundar la hermandad".
También analiza en profundidad los cambios producidos en la cultura y en la economía. Al amparo de la globalización, algunas regiones lograron superar el subdesarrollo, lo que demuestra que a veces los cambios ofrecen oportunidades positivas. Sin embargo, si se mira el escenario global desde la óptica de la "caridad en la verdad", estos vuelcos a escala planetaria encierran, por lo general, graves riesgos, a la vez que crean nuevas y dolorosas divisiones en la familia humana. Ante esos peligros, la respuesta adecuada consiste en interpelar a la razón y tratar de encontrar las dinámicas correspondientes en la perspectiva de la llamada "civilización del amor", como el propio Pablo VI lo sugería.
Este rico y extenso documento contiene muchas otras lecturas de la realidad lúcidas y valiosas, que el mundo no debiera desaprovechar. La encíclica se ocupa, entre otras cosas, de subrayar el valor y la importancia que adquiere la justicia distributiva para todos los hombres y para todos los pueblos, pero también para la eficacia de los propios sistemas institucionales ligados a la suerte de las economías de mercado. Sin formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia función económica. "No hay desarrollo pleno ni existe un bien común universal sin el bien espiritual y moral de las personas", señala la encíclica, que reclama "ojos nuevos" y "corazones nuevos" para superar la visión materialista que muchos alientan de los acontecimientos humanos. Pide que las personas se acostumbren a vislumbrar en las cuestiones del desarrollo ese "algo más" que la técnica sola no puede ofrecer. Y pide, por último, la fuerza, la esperanza y la alegría que hacen falta para continuar luchando por el desarrollo "de todo el hombre y de todos los hombres".
Más allá de su rigurosa fidelidad al espíritu y a la inspiración religiosa propias de un documento eclesial de tan alto rango, la encíclica constituye ya un instrumento de imprescindible consulta en lo que concierne y toca a la realidad social, económica y política que envuelve al hombre de nuestro tiempo.
domingo, 2 de agosto de 2009
El Papa pide orar por los desplazados y la libertad religiosa de los cristianos
La Sala de Prensa de la Santa Sede dio a conocer hoy las intenciones de oración del Papa Benedicto XVI para este mes, referidas a los desplazados y al derecho de los cristianos a practicar su fe.
La intención general del Apostolado de la Oración del Papa para el mes de agosto es: "Para que la opinión pública se ocupe más del problema de los millones de desplazados y refugiados y se encuentren soluciones concretas para su situación frecuentemente trágica".
Su intención misional es: "Para que a los cristianos, que en no pocos países son discriminados y perseguidos a causa del nombre de Cristo, se les reconozcan los derechos humanos, la igualdad y la libertad religiosa, de modo que puedan vivir y profesar libremente su fe".
Ejecuciones de cristianos en Corea del N.
RedacciónBBC Mundo
Defensores de Derechos Humanos en Corea del Sur denuncian un aumento de las ejecuciones de cristianos en Corea del Norte, algunas de ellas en público.
El informe de varias organizaciones surcoreanas destaca el caso de una mujer que fue ajusticiada en público el mes pasado, en una localidad norcoreana cercana a la frontera con China.
Según indica Andre Vornic, corresponsal de BBC en Asia, la mujer fue acusada de distribuir biblias, espiar para Corea del Sur y Estados Unidos y colaborar con disidentes.
De acuerdo a las denuncias,los padres de esta persona, su marido y sus hijos fueron enviados a un campo de detención.
El corresponsal de BBC añade que aunque estas informaciones son muy difíciles de comprobar, Corea del Norte es conocida por su intolerancia hacia la religión.
Cristianos en la clandestinidad
El gobierno de Estados Unidos sostiene que el hecho de poseer una biblia en el país comunista puede ser motivo de torturas y desaparición, afirma Vornic.
Pero a pesar de la persecución, se estima que unos 30.000 norcoreanos practican el cristianismo en sus hogares y en secreto.
El periodista de BBC explica que en Corea del Norte, tal vez la sociedad más cerrada del mundo, sólo se puede venerar al fundador del país, Kim Il-sung, y a su hijo y actual líder, Kim Jong-il.
Las únicos actos masivos de fervor casi religioso son en honor de sus figuras, y es por esto que el régimen ve a la religión como una amenaza.
La posición de Pyongyang parece haberse endurecido en lo relacionado a derechos humanos y a la política de defensa en el último año.
Algunos analistas creen que puede ser una estrategia para apuntalar al gobierno de Kim Jong-il, al que se supone enfermo, durante el proceso de designación de su hijo, Kim Jong-un, como próximo líder.